Más del 60% de los suelos agrícolas de Argentina presenta algún grado de degradación, con déficits de nutrientes como fósforo y zinc, de acuerdo con un relevamiento presentado por la compañía Syngenta durante un encuentro técnico realizado en Expoagro.

En ese marco, especialistas del sector público y privado coincidieron en que la tecnología de precisión se perfila como una herramienta central para convertir la regeneración en un modelo productivo viable.
El diagnóstico se inscribe en un contexto de deterioro progresivo de la base productiva, asociado principalmente a la extracción sostenida de nutrientes sin una reposición equivalente. Esta dinámica, según se expuso, no solo condiciona los rindes actuales, sino que compromete la sustentabilidad de los sistemas agrícolas en el mediano y largo plazo.
Durante el panel, en el que participaron referentes técnicos y funcionarios, se remarcó que el abordaje del problema requiere una mirada integral. En ese sentido, se planteó que la medición precisa de las condiciones del suelo es un punto de partida indispensable para definir estrategias de manejo más eficientes, tanto en términos agronómicos como económicos.
La principal conclusión del encuentro fue que la adopción de tecnologías de precisión permite cerrar la brecha entre los objetivos de regeneración y la rentabilidad del productor. A partir del uso de datos de campo, herramientas digitales e información satelital, es posible ajustar decisiones a escala de lote y mejorar la eficiencia en el uso de insumos.
Otro de los ejes abordados fue el desbalance en el manejo de nutrientes. Según se indicó, en Argentina se repone menos de la mitad de lo que se extrae con las cosechas, lo que acelera los procesos de degradación. Frente a este escenario, se planteó la necesidad de avanzar hacia esquemas de fertilización de reposición, junto con una mejora en el diseño de las rotaciones y la incorporación de cultivos de servicio.
Los participantes también coincidieron en que la regeneración del suelo debe ser pensada como un proceso de largo plazo, que combine prácticas agronómicas, innovación tecnológica y seguimiento continuo de indicadores. En ese marco, la generación de información confiable aparece como un elemento central para escalar este tipo de estrategias.
Es por esto que la tecnología de precisión fue presentada como un factor habilitante para ese cambio de enfoque. A partir del uso de información georreferenciada, sensores y análisis de datos, permite ajustar decisiones a escala de lote y optimizar el uso de insumos, con impacto directo en la productividad y en la conservación del recurso suelo.
Si bien el estudio fue impulsado por Syngenta, las conclusiones expuestas reflejan un consenso creciente dentro del sector sobre la necesidad de reorientar los sistemas productivos hacia esquemas que integren productividad y conservación del recurso suelo.
FUENTE: BICHOS DE CAMPO

