El mercado global de fertilizantes nitrogenados continúa tensionado con una oferta restringida principalmente por disrupciones logísticas y productivas vinculadas al conflicto en Medio Oriente.

“A pesar del contexto alcista, la actividad comercial se ha desacelerado, ya que los compradores muestran resistencia a convalidar precios elevados y esperan señales de estabilización”, apunta el informe semanal de la consultora IF Ingeniería en Fertilizantes.
Sin embargo, la expectativa de una nueva licitación de urea en India se consolida como un factor alcista potencial de corto plazo, al tiempo que China continúa con exportaciones prácticamente detenidas, lo que agrava la restricción de oferta presente en Medio Oriente.
En EE.UU. la oferta es suficiente para la campaña de primavera, pero con una demanda activa en terminales y precios sensibles a los acontecimientos geopolíticos.
En Brasil, la actividad es muy limitada, con ausencia de ofertas firmes y fuerte resistencia de la demanda en un contexto fuera de temporada. En la Argentina, por su parte, comienza a observarse interés por compras ante la proximidad de la campaña de invierno, aunque todavía con baja concreción de negocios.
“Argentina presenta una particularidad relevante: una oferta relativamente más holgada, sustentada en importaciones diversificadas (Nigeria, Argelia, Omán, Turkmenistán, Qatar y Bolivia) y el rol de Profertil. En este contexto, el riesgo principal no es de abastecimiento, sino de precio ante una eventual reactivación de la demanda en un escenario de reposición creciente”, señala el informe.
En cuanto al mercado global de fosfatados, la noticia es que mostró una desaceleración en la suba de precios en un contexto de oferta muy ajustada, pero con señales de destrucción de demanda.
“La crisis en Medio Oriente continúa impactando en los costos y la logística, elevando insumos clave como azufre y amoníaco, lo que sostiene precios altos pese a menor actividad comercial. Las restricciones de exportación en China y las limitaciones logísticas en Arabia Saudita refuerzan la escasez global”, remarca IF Ingeniería en Fertilizantes.
La demanda se mantiene débil en varios mercados por problemas de asequibilidad, especialmente en Brasil, India y EE.UU., donde los compradores adoptan una postura cautelosa. En paralelo, ajustes productivos relevantes –como paradas técnicas por mantenimientos en Marruecos– consolidan un sesgo estructural firme en precios.
“India permanece prácticamente fuera del mercado a la espera de definiciones sobre subsidios, lo que mantiene paralizada la actividad en plena previa de Kharif, aunque con stocks elevados que reducen urgencias”, señala.
China sigue restringiendo exportaciones, mientras que en Medio Oriente la crisis logística limita las exportaciones, particularmente desde Arabia Saudita, que sólo logra despachar una fracción de su capacidad, reduciendo su rol en mercados clave.
En Brasil, los altos precios generan una contracción de la demanda, con importadores reacios a convalidar valores y expectativas de caída en el consumo de fósforo. En EE.UU. la demanda de primavera es por el momento débil, producto de una caída del área de siembra de cereales.
En la Argentina, la presión sobre los precios responde tanto a restricciones de oferta de fosfato monoamínico y diamónico (MAP y DAP) como a elevados costos de las materias primas, especialmente el azufre, que se mantiene extremadamente ajustado.
“Las decisiones de importación en la Argentina suelen anticiparse a la demanda efectiva del productor. Pero en marzo pasado se observó baja rotación, no sólo por precios altos, sino también por debilidad en la demanda. Actualmente se perciben estrategias defensivas en importadores, restringiendo la venta de MAP puro y promoviendo mezclas para extender posiciones”, alerta el informe.
“No se prevé un desabastecimiento generalizado, pero sí existe riesgo de faltantes puntuales según producto, formulación o plaza, siendo el MAP puro el principal foco de atención”, añade.
FUENTE: BICHOS DE CAMPO

