La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó una superficie de 6,5 millones de hectáreas para la nueva campaña; los efectos de la guerra frenan la intención de siembra

La campaña de trigo 2026/27 enfrenta un escenario complejo por los efectos de la guerra en Medio Oriente. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) estimó una área sembrada a nivel nacional de 6,5 millones de hectáreas, representa una caída interanual del 3 %.
El informe argumentó que la decisión de siembra no está atada a la falta de lluvias, sino por el factor económico. La BCBA remarcó: “Este optimismo climático se ve moderado por un escenario económico complejo, caracterizado por altos costos de insumos, como la urea, que podrían limitar tanto el área final como el nivel tecnológico a aplicar”.
Por otra parte, al mirar el pronóstico se espera que la disponibilidad de humedad sea buena. Las precipitaciones de otoño dejaron una excelente carga en los perfiles y se espera un invierno y primavera con el fenómeno de “El Niño”.
Insumos en alza
El informe calculó la relación insumo/producto y observó que es el principal obstáculo para mantener la superficie sembrada. Los precios de la urea y el gasoil registraron fuertes subas interanuales del 36 % y 25 %, respectivamente. También se suma un incremento del 14,2 % en el valor del fosfato diamónico.
Los datos sugieren que el productor debe entregar un 55 % más de grano para comprar la misma tonelada de urea que el año pasado. “Bajo un contexto de relaciones insumo-producto menos favorables, los márgenes de la nueva campaña se presentan ajustados”, indicó la entidad.
Este impacto económico en el trigo generó que el productor tomara diferentes decisiones como la de no sembrar este cultivo. “En las zonas clave de la región Centro-Este, el sur bonaerense y La Pampa se consolida la tendencia a la baja en la superficie destinada al cereal de invierno”, explicó el informe.
El productor también adoptó una creciente intención de desplazamiento hacia cultivos alternativos de invierno como cebada, carinata, colza o soja de primera. Las únicas zonas del país que logran mantener una perspectiva positiva de siembra son el NOA y NEA.
Este año se proyecta menos trigo por la superficie. El área sembrada nacional alcanzaría las 6.500.000 hectáreas a nivel nacional. A pesar de esta mala noticia, la comparación con el promedio de las últimas cinco campañas arrojó un aumento del 2,8 %.
FUENTE: AGROFY NEWS

