En el noroeste bonaerense, las nuevas precipitaciones paralizan el ingreso de maquinaria, complicando aún más la ventana de cosecha que ya se encuentra forzada por la saturación de los suelos y el mal estado de los caminos rurales. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires en su último informe del reporte agrometeorológico semanal, expresó que se espera un escenario de precipitaciones con marcada variabilidad territorial, lo que podría profundizar las dificultades operativas en amplias zonas productivas.

Las lluvias sumadas en las últimas horas y extendidas al menos hasta mañana, con precipitaciones moderadas a abundantes, si bien no son extremas en todos los casos en términos absolutos de milímetros de precipitación, se suman a un momento muy delicado para las tareas en el campo.
Si bien hay algunas zonas dentro de la región que podrían llegar a beneficiarse por una recomposición hídrica, otras atraviesan excesos que dificultan la continuidad de la cosecha. Los suelos saturados no solo afectan el estado de los cultivos, sino que también limitan seriamente la logística productiva.
A estas alturas del mes de abril, las máquinas agrícolas no logran ingresar a los campos por la falta de piso y mientras que en otros casos se complica incluso la salida de la producción ya recolectada. Caminos rurales deteriorados, lotes anegados y ventanas climáticas cada vez más estrechas configuran un escenario de incertidumbre para muchos productores.

